Anita Ekberg encuentra un gato por las calles de Roma y, mientras Marcello Mastroianni trae leche, topa con la Fontana di Trevi, que la reclama como a una ninfa. Es la secuencia más famosa de La dolce vita, la gran cinta de Federico Fellini (1960).
La película ganó la Plama de Oro en el Festival de Cannes y un año más tarde compitió por cuatro Oscar, una cifra inusitada para una producción extranjera en aquella época. Sólo logró uno, mejor vestuario, mientras que cayó en las categorías de director, guión original y dirección artísitca.
Comentarios (1)

Escribir comentario
Tienes que estar logueado para escribir un comentario. Puedes registrate si no tienes ya una cuenta creada.





Marcello Mastroianni es uno de esos actores que no necesitan decir nada...
bueno...
a la espera de más recuerda...