tío Oscar

Michael Giacchino, el retorno del héroe a la música


Lost1
Lost2
Lost3
Lost4
Lost5



La televisión como el cine es un medio que determina profundamente el enfoque y el desarrollo de una partitura musical. No sólo como música aplicada que es, sino porque el proceso de creación condiciona enormemente el resultado. No es igual escribir una composición para una película, en la que se puede reflexionar sobre cómo subrayar emociones en cada escena, a hacerlo para televisión que requiere un ritmo frenético de montaje semanal. Por tanto, evidentemente Perdidos nunca ha tratado, porque no puede, de equipararse a la calidad de una partitura para cine, éste entiéndase como un ejercicio mucho más completo que la aproximación temática e incidental que pueda haber en una serie. Y eso siendo una de las pocas partituras para televisión interpretadas por una orquesta en directo.

De hecho, así lo plantea Giacchino que confiesa no leer los guiones y solo necesitar ciertos pestañeos para escribir los temas de Perdidos. Luego estos se van adaptando, e incluso repitiendo, en ciertas escenas según convenga.  A medida que la historia engendra una línea narrativa o un personaje indispensable, Giacchino genera un nuevo leitmotiv que en postproducción se utiliza recurrentemente. Si bien, como ya he comentado, es difícil apreciar una composición musical para una serie de varios años por las carencias de cohesión y estructura que ello implica, sí que es definitorio extraer de todos sus trabajos un mérito más que considerable.

Para entenderlo mejor, una breve apreciación personal. Michael Giacchino es un joven compositor con un tremendísimo talento para la música aplicada (ya sea cine, televisión o videojuegos, esferas todas en las que ha triunfado). Son muchos quienes le comparan con John Williams o le coronan como su nuevo sucesor. Tales afirmaciones, quiero creer, son derivadas del entusiasmo que sus trabajos están recibiendo pero considero que son un cierto agravio para un músico que tiene los pies en la Tierra, mucho más que sus fans, o quienes dicen serlo. Porque a Giacchino que sólo tiene apenas diez partituras de cine, estas comparaciones le deben parecer como a cualquier profesional una salida de tono y un profundo desconocimiento de las verdaderas figuras de la industria y de su legado. Un aspecto preocupante para aquellos que tratamos de preservar la historia de los grandes mitos del cine. Ahora, en lo que sí se debe comulgar, es en las posibilidades de futuro de este músico. Si bien su obra no es por ahora comparable con los grandes (ni tampoco con los medianos si se quiere) en ella se atisba un cierto estilo que le puede hacer llegar muy lejos. Su prematuro Oscar por Up no viene a ser más que un meridiano indicativo del entusiasmo que su política musical está despertando entre los clásicos y los nuevos advenedizos.

Y aquí permítanme hacer una breve masterclass. La música de cine, que nació como ejercicio sinfónico decimonónico y romántico, siempre anduvo a la zaga de las nuevas tendencias de la música autónoma y los nuevos estilos. Me explico. Cuando se inventó la música de cine (dicen algunos para disfrazar el ruido del proyector), sus primeros artífices eran músicos de cámara, que navegaban en las obras de los grandes concertistas y operetas del siglo XIX. Estos “brillantes melodistas” de la Edad de Oro (Eric Wolfgang Kornold, Alfred Newman, Miklos Rosza, por mentar algunos) perpetuaron los leitmotiv mientras el resto de la música autónoma viraba hacia las experimentaciones. Tras la irrupción de la música ligera (que nunca nos ha abandonado), fue la ciencia ficción la que nos trajo el eclecticismo sinfónico con Jerry Goldsmith y John Williams como paladines, quienes aunaron la experimentación instrumental y estilística con el romanticismo melódico. El nuevo milenio ha incidido más en la búsqueda de otros recursos para el lenguaje cinematográfico, poniendo más énfasis en reformular la música a través del sonido, el timbre y la textura. No está en mi ánimo despreciar estos nuevos enfoques en el lenguaje de la música cinematográfica. No son solamente lícitos sino necesarios, en un sector demasiado condicionado por ciertas pautas de hace más de cien años. Pero estos esfuerzos, que ahora conviene llamar experimentales, están todavía en una fase neófita de creatividad y no han dado muestras aún de que su lenguaje pueda ser más efectivo que los pretéritos. Y es que la otra música, la melódica todavía no ha terminado de escribirse. Y he aquí el quid de la cuestión con Michael Giacchino.

Su esfuerzo melódico, a la par que experimental, recuerda mucho a los primeros esfuerzos genéricos de músicos como Bernard Hermann, Jerry Goldsmith o Maurice Jarre. Está siguiendo la estela de los grandes, un fenómeno más que olvidado en la nueva generación de compositores de la actualidad, más preocupados por encontrar un sonido moderno y original que en continuar el lenguaje musical fílmico. Giacchino no ha querido (o podido) hacer una partitura compacta y regular como las fílmicas para Perdidos. Pero en ella ha volcado un ejercicio muy importante de cómo aplicar el potencial de los recursos cinematográficos a la televisión. Y ha funcionado con un éxito memorable.  

La asignación de instrumentos a ciertos pasajes emocionales (el arpa como suspense, el piano como el miedo, la percusión como el ilusionismo, la cuerda como el amor) no sólo es intuitiva sino que le dan un toque muy retro que recurre mucho a la versatilidad de ese eclecticismo sinfónico antes mencionado. Pero los temas de Perdidos también son impagables. Melodías como las de Jack, Benjamin Lynus o la de Jacob ofrecen un estudio emocional sintáctico pero preciso de estos personajes. Además contribuye a mistificar todas las secuencias con ese murmullo a ciencia ficción que no escuchábamos y devoramos desde los setenta a los noventa. Esta recuperación de todo ese imaginario musical iniciado por John Williams tiene efectivamente una nueva esperanza en este músico. No lo tiene fácil. Sólo podemos decirle que la fuerza le acompañe.

Lo sentimos, pero tu navegador no es capaz de reproducir este vídeo. Disculpa las molestias.
Suena 'There's no place like home'

Comentarios (11)Add Comment
 1 2 > 
Samuel
...
escrito por Samuel, mayo 26, 2010
Bueno, en realidad han dicho que es el nombre que barajaron, pero que finalmente decidieron no usarlo y dejarlo como un misterio más. Pero sí, está confirmado en las páginas de spoilers y demás, que el nombre que tenían en mente Damon Y Carlton era... Samuel.
Ender Wiggin
...
escrito por Ender Wiggin, mayo 25, 2010
ATENCION, MENCIONO EL NOMBRE DE NEMESIS, SI NO QUIERES SABERLO, NO SIGAS LEYENDO.
Creo que mi anterior comentario tiene que ser revisado, soy nuevo y no se muy bien el por que, pero, a la espera de que se publique con mis comentarios acerca de Giacchino, dire que los productores han filtrado el nombre de nemesis ante tanta insistencia de los losties, Samuel. Lo podeis leer en lostph.
wisterian
...
escrito por wisterian, mayo 25, 2010
Ah ok!!! Gracias x resolverme el enigma!
jordi quesada
...
escrito por jordi quesada, mayo 25, 2010
Wisterian el humo negro no se llama Samuel. Yo lo he entendido como una broma de David porque Samu cuando le tocan lo que le gusta se enfurece
Alexandros
...
escrito por Alexandros, mayo 25, 2010
Prematuro quiere decir que se da antes de tiempo, entonces la cuestión sería, ¿ganó Giacchino por UP un oscar antes de tiempo?? La respuesta debe ser no si este premio fue merecido. Es decir, como indica Samuel, si había llegado su hora, si es su momento. Pero por otra lado si preferimos esperar a ver que nos compone en sus proximos trabajos para decidir si es justo o no darle el oscar entonces estariamos errados, porque a él se le premio por UP que era un buen trabajo y ello debe ser asi incluso si sus proximas 10 composiciones son mediocres, porque a él se le galardonó por una (UP) en un momento concreto y con una compencia concreta.
Yo diria mejor que lo ganó sin sudar demasiado, a la primera intentona y casi sin despeinarse, mientras otros como Ennio Morricone aun esperan (el honorifico no cuenta). Pero bueno, asi son los premios.
El articulo me ha gustaddo David.
wisterian
...
escrito por wisterian, mayo 25, 2010
Vndavid por favor dime de donde sacaste lo de q el humo negro se llama Samuel, xq a mi eso se me ha pasado por completo!!!!
Un Oscar nunca es prematuro si es merecido.
alain_pixar
...
escrito por alain_pixar, mayo 25, 2010
Grandísimo artículo!
Mis temas favoritos són, el típico "Lide and death" y el "Locke's theme".
Giacchino ha hecho durante seis años grandes composiciones y creo que pueden ser valoradas igual que las de cine. Y esta partitura es mucho mejor que otras que han ganado o han sido nominadas a Oscar.
Samuel
...
escrito por Samuel, mayo 25, 2010
Aquí el humo negro again! :-D

Si yo no digo que le den un Oscar todos los años, a mi como si le dan un Oscar a un compositor por su primera obra. Si es cojonuda, por mi perfecto (no se si se habrá dado el caso alguna vez). Pero es que prematuro yo creo que significa antes de tiempo. Y su tiempo es ahora.
vndavid
...
escrito por vndavid, mayo 25, 2010
@Samuel (o Humo Negro)
Me referia en general. El último episodio estaba muy currado, se nota que lo ha enfocado como una pelicula. Pero el resto de la serie bebe de distintas influencias suyas de otros episodios, y no deja como tú dices, de ser una partitura para 900 minutos y eso no hay quien lo estructure debidamente y menos cuando se trabaja a un ritmo frenético y sin poder visualizar el material sobre el que se trabaja.

El Oscar de Giacchino es prematuro porque como digo apenas ha compuesto para cine. Suele ser algo raro que un musico llegue tn lejos con tan poquita experiencia. No me meto en si es justo o injusto. Ya hablé aquí de lo justo que me pareció en su día. Y Oscars todos los años no se le pueden dar porque no todos los años compone algo. Desafortunadamente, para 2010 y 2011 no tiene ningun proyecto todavia!! Y si no se trabaja pues no hay premios :)
Samuel
...
escrito por Samuel, mayo 25, 2010
Muy interesante artículo David!!!

Algunas opiniones mias: creo que afirmar que la música de una serie no puede equipararse en calidad a una partitura de cine, es reduccionista. Sí es cierto que analizar la BSO editada de una temporada de una serie, que dura 900 minutos, puede ser muy diferente a la de una película de 90. Pero hay episodios, y al reciente The End me remito, que no tienen nada que envidiar musicalmente a ningún largometraje.

Y a mi el Oscar para Up no me parece prematuro. Era la mejor partitura del año y punto. :-D A ver si ahora sólo se puede premiar a los octogenarios y a las carreras completas!! El fenómeno fan se extiende hasta al elitista mundo de las BSOs y a mi me parece que todos los parabienes que se le dan al gran Giacchino en este momento son merecidos. Está en un momento excelente. Y que siga así.

Y gracias por la masterclass. No las cobras aparte? :-P
 1 2 > 

Escribir comentario
Tienes que estar logueado para escribir un comentario. Puedes registrate si no tienes ya una cuenta creada.

busy
 

Últimas noticias


La familia

Nuestros canales

Facebook Page Twitter YouTube

En iTunes

En iTunesSuscríbete al podcast en iTunes y descárgatelo directamente en tu iPod o iPhone