Este año sólo dos de las cinco películas que aspiran al premio gordo figuran entre las seleccionadas al mejor montaje. Este es un arte que se ha revalorizado con los años a medida que el cine ha ido sofisticando su lenguaje. La Academia ha tomado buena cuenta de ello y este ha dejado de ser un premio que acompaña al de mejor película. Este año, además de las dos grandes favoritas, han destacado una película de acción y dos dramas de autor.
Dylan Tichenor por Pozos de ambición
Dylan Tychenor nos suena a muchos por su excelente montaje en la cercana Brokeback Mountain. Su trabajo pausado y efectivo no pasó desapercibido para muchos, menos para la Academia. Ha trabajado este año también en El asesinato de Jese James por el cobarde Robert Ford y es el colaborador habitual de Paul Thomas Anderson. En Pozos de Ambición trata de conjugar un estilo antiguo, la música y las imágenes se combinan creando una atmósfera inquietante. Tychenor nos presenta un montaje muy pausado con escenas que se alargan emulando al cine clásico. Es sin duda un buen trabajo. Hay que destacar sobre todo la toma final de la película por ser un excelente ejercicio de contención.
Juliette Welfling por La escafandra y la mariposa
Su trabajo para la intimista película de Schnabel, es un tremendo triunfo pues gran parte del interés de la película se sostiene en su forma de contar la historia. Welfjing no es ajena a los franceses, ha estado nominada al César en cinco ocasiones y se llevó el galardón por De latir mi corazón se ha parado. Los continuos flashbacks, reminiscencias y ensoñaciones que afloran acompasando la película están perfectamente armonizados. Sin duda, explota de manera muy efectiva la excelente fotografía y el guión de la película. Su victoria sería muy merecida.
Roderick Jaynes por No es país para viejos
Roderyck Janes es el pseudónimo que utilizan los Coen para encubrir su labor en la sala de montaje. Muchos directores se hacen responsables del mismo (Steven Soderbergh, Alfonso Cuarón). Ya estuvieron nominados por Fargo, pero en aquel entonces El paciente inglés arrasó los Oscar quitándoles este. Esta vez parten como favoritos por una gran labor en esta película. La tensión general de la película es una labor de dirección y montaje que van unidas de la mano en todo el filme. Será curioso verles recoger el Oscar cuando no anuncien su nombre.
Jay Cassidy por Hacia rutas salvajes
Habitual colaborador de Sean Penn, Jay Cassidy obtiene aquí su primera candidatura. El montaje de la película sin ser excelente resulta bastante bueno pues prioriza la trama argumental ante cualquier artificio. El Cassidy acordó con Penn tomar ciertos riesgos a la hora de cómo contar ciertas escenas. Penn le indico todo lo que no quería ver en la película y le trabajó con total libertad, aunque confiesa que en un primer momento le costó encajar la película en la visión correcta.
Christopher Rouse por El ultimátum de Bourne
Este es el caso contrario al de Pozos de Ambición con un ritmo frenético pero excelentemente bien coordinado. Las difíciles escenas de la película perfectamente armonizadas quedan recogidas en el montaje de Rouse. Es su segunda nominación consecutiva tras el formidable trabajo el año pasado en United 93. La escena de la estación Waterloo es una de las pruebas de los méritos de este técnico en la película.
Quién ganará: Roderick Jaynes por No es país para viejos
Quién debería ganar: Juliette Welfling por La escafandra y la mariposa
EL OSCAR AL MEJOR MONTAJE ES PARA LOS COEN escrito por OSCAR,
16 de febrero, 2008
No es país para viejos ganará.
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